Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

miércoles, 20 de junio de 2012

Capillita del Carmen del Puente de Triana. Historia del sereno Marchena.


La capillita del Carmen, situada en el arranque del puente de Triana (por el lado de Triana, por supuesto) está ligada históricamente al cuadro de la Virgen con el Niño que en ella se venera. Dicha pintura, anónima del siglo XVIII, nos presenta a la Virgen, sedente, con el Niño sentado sobre su pierna izquierda. Ambas figuras portan coronas de plata en relieve, vistiendo la Virgen el hábito carmelita y portando en la mano derecha el escapulario de su advocación.
Cuadro de la Virgen del Carmen.
En un principio, el cuadro se alojaba en una capilla situada junto al antiguo puente de barcas, único punto de comunicación en la época entre Sevilla y Triana. Cuando se comenzó la construcción del puente de Isabel II (puente de Triana de toda la vida) en 1.843, hubo de instalarse temporalmente a la capilla de los Húmeros, al otro lado del río. Terminado el puente en 1852 se efectúa el traslado de la Virgen del Carmen a una capilla nueva… que tampoco sería la definitiva. Y es que los tiempos adelantan que son una barbaridad y, en 1.924, la necesidad de unir ambas orillas mediante el tranvía obliga a ensanchar los accesos al puente y, en consecuencia, a derribar la capilla. La pintura queda depositada en la iglesia de santa Ana.
Capillita del Carmen, "El Mechero".
Terminada la obra y ante una cierta pasividad municipal, los habitantes del barrio exigen la edificación de una nueva capilla, firmándose en diciembre de ese mismo año el contrato entre el alcalde y el prestigioso arquitecto Aníbal González, que contempla la construcción de una capilla con sacristía y campanil.

Finaliza el proceso en 1.928, aunque en la cúpula luce un azulejo que indica 1.927, quedando definida la diminuta capilla (no en vano se la denomina popularmente El Mechero) como testimonio (y testamento, pues murió en el año 29, en la más absoluta pobreza dicho sea de paso) de don Aníbal González Álvarez-Ossorio.
La capilla del Carmen, el castillo de san Jorge y la torre Pelli.

Ladrillo y cerámica constituyen la materia prima. Desde el exterior se aprecian claramente los tres espacios del conjunto: la capilla, de planta circular, la torre octogonal y la sacristía que une ambos edificios. Todo ello en tamaño “mini”.

La entrada de la capilla es adintelada, con un arco de medio punto apenas insinuado sobre ella. Se cierra mediante una verja de hierro, que permite la visión de su interior. Dos pilastras corintias en ladrillo enmarcan la puerta de la capilla. La cúpula, de media naranja, está recubierta de azulejos trianeros policromados de fondo azul. Sobre ella, una falsa linterna en forma de templete que aloja las figuras de las santas Rufina y Justa, con la Giralda entre ellas, que se cubren mediante cupulín de azulejos, sostenido por cuatro arcos de herradura que reposan sobre cuatro pares de columnas de cerámica verde. Remata el conjunto una cruz de forja.
Cúpula y torre.
La esbelta torre presenta pilastras adosadas en sus ocho esquinas, mostrando en el segundo cuerpo paños de sebka de trazo modernista. Ocho jarrones de cerámica escoltan la cúpula octogonal que se remata con una veleta con forma de sereno, farol y chuzo incluidos, en recuerdo de un suceso acontecido durante la época de la Restauración:

Cuentan que una noche se escapó un toro, supongo de que de la Maestranza, poniéndose el sereno del barrio, un tal Marchena, a avisar a los vecinos del peligro. Tanto apuró el buen hombre que al final resultó empitonado, quedando herido de gravedad. Como homenaje se colocó la veleta en la torre en recordatorio de su heroísmo.
Cúpula (con las imágenes de las santas Justa y Rufina custodiando la Giralda) y torre.
Aquí las vemos más cercanas.
Cúpula de la capilla.
Detalle de la torre.
Cupulín de la torre.
El interior de la capilla nos muestra un retablo de cerámica vidriada, muy del estilo de los hermanos Della Robbia y bastante parecido, en sus materiales, al que aloja actualmente al “Jorobaíto de Triana”. El cuadro de la Virgen del Carmen lo preside, en un vano adintelado con frontón semicircular en el que aparece un medallón rodeado de guirnaldas, que nos muestra una pequeña imagen de la Virgen abrazada al Niño.
Retablo cerámico con la Virgen del Carmen.
Los vecinos contribuyeron generosamente a la edificación de la nueva capilla, ya fuera en especie o en dinero. Así, Manuel García Montalván (Cerámica Montalván) donó el zócalo interior de la capilla, Mensaque, Rodríguez y Cía aportó el revestimiento de azulejos de la cúpula grande y Francisco Guinter costeó los ladrillos, entre otros. El verdadero promotor de la obra fue Manuel Carnedo, que aportó de su bolsillo 29.000 de las 33.454 pesetas que costó la obra.
Bóveda de la capilla.
Atendiendo al lado religioso del asunto, en 1.928, cuando se terminó la construcción de la actual capilla, se constituyó una Hermandad de Gloria para venerar la sagrada imagen. Al tratarse de una obra pictórica no podía procesionar, por lo que cada 15 de julio, víspera de la festividad de la Virgen del Carmen, se realizaba un Vía Crucis, con la efigie de la misma que se encontraba en la iglesia de santa Ana, el cual terminaba a las doce de la noche ante El Mechero, momento en el que se rezaba el Santo Rosario. El primer domingo después del 16 de julio, tenía lugar la Procesión de Gloria por las calles del barrio.

Así transcurrió hasta el año 2.003, en el que se bendijo en la iglesia de la O una nueva talla de la Virgen, realizada por Jesús Iglesias Montero en madera de cedro. A partir de ese año, ésa es la imagen que sale en procesión.
Talla de la Virgen. Jesús Iglesias Montero, 2003.
Detalle de la Virgen.
Y a partir de aquí me pierdo. Estos fueron los actos del pasado año 2.011:

  • Sale la Virgen del Carmen de Calatrava por el río el día 15 de julio, viernes.
  • El mismo día, la Virgen del Carmen de la capilla del Puente de Triana sale a las 23,30 horas de la iglesia de la O para llegar al Mechero a las doce y rezar el Rosario, para después regresar a la O. Posteriormente, el lunes 18 realizará su recorrido por el río.
  • El sábado, la Virgen del Carmen de san Gil hace su recorrido por las calles del barrio a partir de las 20,30 horas. Ese mismo día, a las 21,15 horas, la Virgen del Carmen de santa Catalina, alojada actualmente en la iglesia de san Román hace su estación de Gloria.
  • La Virgen del Carmen del Santo Ángel comienza su recorrido por el centro el domingo 17 a las 20.45 horas.
  • Finalmente, el lunes día 18  la nueva talla de iglesia de la O vuelve a salir, esta vez por el río, transportada en catamarán (fue el tercer año consecutivo). Tras el recorrido fluvial, desembarcó en el pantalán del Paseo de la O e inició el recorrido en andas por las calles del barrio, que finalizó de nuevo en la capilla de la O.
Como veis, amables lectores, se homenajea a esta advocación por tierra y mar y por múltiples hermandades, lo que nos despista un poco a los menos entendidos. No sé si este año 2.012 se seguirán los mismos protocolos o existirá alguna variación.

También quiero dejar constancia de las tiranteces que hay entre sectores cofrades respecto a la nueva imagen de la Virgen. Como en esta ciudad nos gusta tanto la polémica, hay varios bandos: los que quieren que la nueva talla sea titular de la hermandad, los que prefieren a la Virgen que reside en santa Ana (por aquello de la tradición), los que quieren a las dos y los que no quieren a ninguna. Un servidor, en estas cuestiones, ni pincha ni corta; allá cada uno con sus convicciones y sus ideas.

Me gustaría añadir, a modo de posdata, una reflexión. Se trata de la torre Pelli. Como a otros muchos sevillanos, sobre todo los que vivimos en los arrabales (los de Sevilla, no los de Triana), la construcción de esta edificación nos deja un poco fríos. Al fin y al cabo, la están haciendo en el quinto pino y, salvo que se venga del Aljarafe, no se vería la dichosa torre y la ciudad de Sevilla a la vez.

Evidentemente, se trata de un error monumental. No he tardado en darme cuenta durante los días que he paseado por Triana para visitar sus iglesias que el mamotreto Pelli está mucho más presente de lo que imaginamos ( y eso que solo está levantada la mitad). Para muestra, adjunto dos fotografías en las que, sin buscarlo, me aparece el siguiente panorama:
Torre Pelli desde la calle Betis.
Basílica menor del Patrocinio y la torre Pelli.
Por otra parte hay otra cosilla que no me explico. Si en la ciudad y alrededores hay miles de oficinas (e incluso edificios completos) vacíos, ¿quién va a ocupar esos miles de metros cuadrados que están construyendo? Y más con la que está cayendo.

Sí, sí, ya sé, Juaninasio, que no hay dinero para indemnizar al constructor, pero imagino que el cargo de la Administración Pública que firmó ese contrato tan blindado debe tener alguna responsabilidad. ¿O seguimos con el “aquí no pasa nada”?

Para despedir la entrada de una forma más amable, una toma del puente de Triana, la capillita del Carmen y el castillo de san Jorge desde un ángulo (El Barranco) en el que no aparece la jodía torre:
Entrada a Triana durante el atardecer. (Cortesía de logut).

Hay tres escalones de bajada, aunque la capilla se puede ver directamente desde la acera, a través de la verja.