Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

martes, 10 de julio de 2012

Iglesia de santa Marina y san Juan Bautista de La Salle, -I.

Muy cercana a las dos visitas anteriores, continuamos en esta zona centro, la más populosa de la antigüedad, para dirigirnos a santa Marina.

Situada en la calle San Luis, al igual que la iglesia de san Marcos, santa Marina fue una de las primeras parroquias instauradas en Sevilla tras la Reconquista de la ciudad, según consta en el Libro de Repartimiento de Sevilla. Sin embargo, se diferencia de san Marcos, según algunos estudiosos, ya que no hay acuerdo total, en que no fue erigida sobre una antigua mezquita, sino que se trataba de una construcción de nueva planta (si bien es cierto que alrededor existieron varios lugares de oración a su alrededor, estos eran demasiado pequeños para albergar el templo, por lo que fueron derribados y convertidos en solares).
Vista general de la iglesia de santa Marina.
La construcción primitiva (que no necesariamente la definitiva) de dos de sus capillas laterales puede datarse alrededor de 1.265, por los azulejos encontrados en el subsuelo de ambas, que corresponden a tal período.  El cuerpo principal, el ábside, la torre y la Capilla Sacramental pueden ser de finales del XIII o del siglo XIV (según eruditas opiniones). 
Puerta de la Epístola.
El terremoto de 1.356 afectó gravemente al edificio, según recoge Ortiz de Zúñiga, por lo que en época de Pedro I, el arzobispo don Nuño consiguió los caudales necesarios para la rehabilitación (más bien reconstrucción) de las iglesias de san Román, san Miguel, Omnium Sanctorum y santa Marina, incluyendo en esta última la reedificación completa de la torre, lo que descarta que se trate del antiguo alminar de una mezquita.

Puerta del Evangelio.
Puerta del Evangelio. Detalle.
Del siglo XV son las capillas de la Virgen de la Aurora y de la Virgen del Amor; de principios del XX la Capilla Bautismal y las escasas dependencias anejas al templo que aún se conservan.

Estuvo bajo el patronato de la familia Ribera muchos años, llegando a estar enterrado allí Ruy López de Ribera hasta que su hijo Per Afán trasladó los restos a la Cartuja de santa María de las Cuevas, donde permanecen hoy día, según vimos en la entrada correspondiente:

En el siglo XVII la iglesia presentaba peligro de derrumbe, por lo que se procedió a su restauración. Dos siglos más tarde, un incendio fortuito arrasó la techumbre del edificio, obligando a su sustitución.

El 18 de julio de 1.936 fue incendiada por la masa de izquierdas, perdiéndose todos los retablos, las cubiertas de las naves y la tribuna. A partir de 1.942, y de forma intermitente, fue reconstruyéndose el edificio siguiendo el patrón gótico original, obviando los añadidos barrocos posteriores. Todavía sufriría un nuevo incendio en 1.981, esta vez fortuito, que obligó a una nueva intervención. Las reparaciones finalizaron en 1.991.
Estado en que quedó la capilla después del incendio de 1.936.
Y después del incendio de 1.981.
Como se puede comprobar, santa Marina no le va demasiado a la zaga a san Marcos en lo que a desgracias se refiere.

En lo respectivo al nombre, la advocación de santa Marina es confusa e incierta. En sentido estricto, la protectora de la parroquia es santa Marina de Orense, de dudosa existencia, a la que se le atribuyen los hechos narrados sobre santa Marina de Antioquía, más conocida como santa Margarita. La historia corresponde a una doncella gallega cristiana que no quiere renunciar a su fe, ni someterse a los deseos del gobernador romano Olibrio, quien por ello la encarcela. A la espera del martirio, pide a Dios se le aparezca el demonio que la atormenta; éste acude en forma de dragón, que se traga a Marina, pero ella sale sin daño de su vientre esgrimiendo una cruz. Después de vencer diversos y crueles tormentos, muere decapitada. Se la venera como Abogada de las Parturientas.
Santa Marina de Orense
La otra versión, que cito por aparecer de forma escultórica en la portada del templo, corresponde a santa Marina del Líbano, hija de un viudo que ingresa en un monasterio sin querer desprenderse de su hija, a la que disfraza de niño. Años más tarde, Marina, que profesa bajo el nombre de Hermano Marín o Marino, recibe una falsa acusación de violación, pero para no dejar a su padre en evidencia, acepta ser expulsada del convento a cuyas puertas pasa un tiempo cuidando de su supuesto hijo. Readmitida por su tenacidad y virtud, se encarga de los más humildes trabajos del cenobio. Cuando muere, al ser amortajada, se descubre que en realidad era una mujer y se reinterpretan todas sus acciones; inmediatamente se la honra por su humildad, fidelidad y valor hasta el heroísmo.
Santa Marina del Líbano.
La dedicación de la iglesia a san Juan Bautista de La Salle es mucho más moderna. Data de 1.987 y se debe a la propuesta del entonces arzobispo de Sevilla fray Carlos Amigo Vallejo, devoto del santo francés. 

Juan Bautista de La Salle nació en Reims el 30 de abril de 1.651. Durante sus años jóvenes cultivó sus capacidades adquiriendo una cultura profunda -estudios de teología en La Sorbona-. Abierto a las realidades y necesidades de su ciudad comprende la situación de abandono en que se encuentran los niños pobres. Deja entonces su título de canónigo para dedicarse en cuerpo y alma a esos niños. Consciente de que el medio para sacarles de su situación es la educación, crea para ellos escuelas adaptadas a sus necesidades. Se le unen otros maestros y funda el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Sus escuelas se convirtieron en modelo de pedagogía: por su dedicación total al niño, por sus innovaciones pedagógicas, por el ambiente de estudio, por la apertura a todos. 

Muere el 7 de abril de 1.719. El Papa León XIII lo proclamó santo el 24 de mayo de 1.900. El 15 de mayo de 1.950 el Papa Pío XII lo proclamó "celeste patrono e intercesor ante Dios de todos los maestros".
San Juan Bautista de La Salle.
La construcción responde a una peculiar síntesis entre el gótico burgalés y el mudéjar andaluz, muy típico en la zona durante la época. Todo el conjunto está realizado en ladrillo visto, a excepción de las zonas nobles (portadas y presbiterio), con un edificio principal, orientado de este a oeste, más varios prismas de diversas proporciones adosados a él, con la torre en el ángulo noroeste.
Lateral del lado del Evangelio.
La entrada principal se sitúa en el centro del muro oeste. Su portada, cuyas formas y motivos apuntan al románico de transición al gótico, es también un prisma de piedra que sobresale del muro, y en el que se abre un arco ojival con ocho arquivoltas, festoneadas con adornos en zig-zag y puntas de diamante; lo corona un alero con catorce canecillos en forma de cabezas de león. En la cúspide, Dios Juez imparte justicia; a sus pies, cuatro imágenes de incierta identificación, posiblemente santa Bárbara, santa Catalina de Alejandría, santa Marina-Margarita de Antioquía y santa Marina del Líbano (o santa Dorotea, en cuyo caso estarían representadas las "Quattuor Virgines Capitales"). 
Relieves de la portada principal: arriba, catorce canecillos en forma de cabeza de león; en el centro, Dios Juez imparte justicia y a los lados, cuatro imágenes de santas cristianas. 
La línea de imposta se remarca con relieves que representan, el del norte a Santa Marina pastora y el del sur la salida milagrosa de santa Marina del interior del dragón que la devora. Como se puede comprobar por las fotografías es muy parecida a la de la iglesia de san Marcos.
Relieve de la portada principal: Dios Juez.
Relieve de la línea de imposta: santa Marina saliendo ilesa de las fauces del dragón.
El ábside, al este, es poligonal de cinco lados precedido de dos tramos rectangulares, con contrafuertes y tres ventanas ojivales geminadas. Las portadas laterales, en el centro de los muros norte y sur, son similares a la principal, pero más sencillas en su diseño (tres arcos apuntados) y decoración, limitada a un arco de puntas de diamante en la del norte y molduras básicas en la del sur. Se ilumina todo con ventanas de diversos diseños, y óculos, entre los que destaca el rosetón de lacería sobre la puerta de la nave de la Epístola.
Zona exterior del ábside.
La torre (E en el plano adjunto), adosada al templo a los pies de la nave del Evangelio, es de fábrica de ladrillo, con planta cuadrada y dos cuerpos, más campanario y terraza.
Torre-campanario de la iglesia de santa Marina.
Ya en el interior del templo, comprobamos que la planta es rectangular, con tres naves, central o mayor (de doble ancho), epístola y evangelio, como es habitual, separadas por doce arcos apuntados de ladrillo, apoyados en ocho pilares cruciformes, que conforman cinco tramos. La nave central es más ancha y alta, con un gran ábside en el extremo. En los muros laterales se abren vanos hacia las capillas, añadidas. La nave mayor se cubre con armadura de madera de par y nudillo (reconstruida en el siglo XX) y las laterales con colgadizo; las capillas poseen bóvedas gallonadas y de media naranja tan típicas del mudéjar.

Comenzamos la visita por la nave del Evangelio, guiándonos por el pequeño plano que incluyo. Cuando cruzamos la puerta principal se nos ofrece el siguiente panorama:
Vista general de la iglesia, con el Resucitado al fondo.
Nave del Evangelio.
Nave de la Epístola.
Cubiertas de la iglesia. La central es de estilo mudéjar, de par y nudillo, y las laterales, de colgadizo.
A los pies se encuentra la puerta de entrada a la torre-campanario-azotea (E), a la que pude subir brevemente por cortesía del señor párroco. Desde allí se puede contemplar el barrio y, sobre todo, las bóvedas y espadañas de las iglesias de san Luis, san Marcos y el convento de santa Isabel.
Vista desde la azotea de la torre.
Junto a la puerta de la torre encontramos la Capilla Bautismal (D). Es de planta cuadrada, cubierta por  bóveda gallonada (compuesta por nervaduras y segmentos cóncavos que semejan los gajos o "gallones" de una naranjade principios del siglo XX; en ella se ubica la antigua pila bautismal, de mármol blanco.
Capilla Bautismal.
Pila Bautismal.
Bóveda gallonada de la Capilla Bautismal.
La nave del Evangelio vista desde los pies.
Entre la Capilla Bautismal y la portada lateral hay un san Juan Evangelista, de Antonio Joaquín Dubé de Luque en 2.004, donado a la Hermandad por Agustín Rico Delgado, Hermano Mayor de la misma. Es una imagen de vestir, de tamaño natural, que adopta la iconografía de san Juan en la Calle de la Amargura, en conversación con la Virgen María, a la que indica con la mano izquierda el camino que sigue su Hijo hacia el Calvario. De acuerdo con la tradición viste túnica verde y manto rojo.
San Juan Evangelista.Antonio Joaquín Dubé de Luque, 2.004.
Entre la portada lateral y la Capilla de la Virgen del Amor se expone talla de Jesús Cautivo, del imaginero Antonio Joaquín Dubé de Luque, realizada en 1.998. La imagen se bendijo bajo la advocación de "Cristo Rey, Señor del Perdón" para una desaparecida agrupación de fieles. Tras diversos avatares, el imaginero la donó a la Hermandad para su exposición al culto en su sede canónica, ahora bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús Cautivo. Se trata de una imagen de vestir que representa a Jesucristo tras su prendimiento en el Huerto de los Olivos, dirigiéndose a su juicio.
Jesús Cautivo. Antonio Joaquín Dubé de Luque, 1.998.  
No hay impedimento para personas con movilidad reducida.