Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

lunes, 9 de diciembre de 2013

Los fantasmas del castillo de Santiago de Sanlúcar de Barrameda, -II y final

Cruzando la Puerta de la Sirena accedemos al Patio de Armas, y girando a la izquierda vemos una puerta, prácticamente en la esquina, por la que entramos en el Aula Maior, una gran sala que ocupa la base de la torre aledaña a la del Homenaje. Se puede decir que dicho espacio constituía el Salón de Recepción para personajes importantes, así como el lugar en el que tenían lugar las ceremonias solemnes, como sería el caso del juramento de fidelidad del alcaide de la fortaleza a su señor. 
Entrada al Aula Maior.
De forma cuadrada, está coronada por una alta bóveda de pañuelo (22 metros), en cuyas pechinas aún se conservan parte de las pinturas originales del siglo XV, en las que muestran sendos pares de hachuelas o segures, emblema de la casa. También se situaban relieves de flores de lis en el techo (se ha encontrado uno) que pretendían simbolizar el presunto origen bretón de la dinastía de los Guzmanes.
La sala es tan grande que los elementos de decoración que se sitúan en ella (mesas y sillas, armadura, maqueta del castillo, tapices, cuadros) quedan un tanto desangelados entre tanto espacio.
Tapiz con el escudo de Armas de los Guzmanes  rodeado por cuatro segures. La puerta que se ve al fondo es la que comunica con la Torre del Homenaje.
Maqueta del castillo.
Bóveda del Aula Maior.
En las pechinas se ven pintadas  sendas parejas de segures.
En la esquina contraria a la puerta por la que hemos entrado en el Aula Maior hay un sencillo vano que nos comunica con la Torre del Homenaje. La misión de esta torre en un castillo es doble: la primera, impresionar por su tamaño y poderío, y la segunda, más importante, servir de última barrera defensiva una vez que el enemigo logra sobrepasar las murallas exterior e interior. Condición indispensable es tener acumulados los suministros necesarios para soportar largos asedios; en este caso posee incluso su propio pozo de agua.
Las últimas cuatro fotos corresponden a la planta baja de la Torre del Homenaje.
Característica poco habitual de la Torre del Homenaje del castigo de Santiago es su forma hexagonal, muy poco frecuente en la época. Se accede mediante una escalera (cincuenta escalones) por la que se sube a las dos plantas más la cubierta de la torre. En el centro de la escalera, un hueco que va desde la base hasta la cubierta permite subir suministros y municiones a los sitiados desde los almacenes de la planta baja.
Puerta de acceso a la escalera.
Patio de luz por el que subían los suministros a las diferentes plantas.
En cada planta, alrededor del hueco de la escalera, se sitúan una serie de habitaciones, ahora decoradas con mapas antiguos, que podemos ver en las fotografías. Las salas de la tercera planta constituían la residencia del señor del castillo o, en su ausencia, del alcaide; desde ella se puede acceder a una amplia terraza con vistas de la ciudad. Aunque si de vistas se trata, lo mejor es subir una planta más y llegar a la cubierta de la torre: desde allí podremos contemplar no solo Sanlúcar, sino también la desembocadura del Guadalquivir y el océano Atlántico; dice la leyenda que desde este lugar vio Isabel, la Católica el mar por primera vez.
Serie de seis fotografías correspondientes a la primera planta.
Cinco imágenes de la segunda planta.
Puerta de acceso a la terraza.
El castillo visto desde la terraza.
La ciudad de Sanlúcar, la desembocadura del Guadalquivir y el océano Atlántico desde la cubierta de la Torre del Homenaje.
Como todo castillo que se precie, el castillo de Santiago también tiene su fantasma o fantasmas. Iker Jiménez, en el programa 176 de la quinta temporada de Cuarto Milenio, recogía abundantes testimonios de trabajadores, vecinos y visitantes del castillo sobre toda una serie de fenómenos extraños. Como suele ser habitual, estos acontecimientos comenzaron con las obras de rehabilitación del castillo. Los operarios dedicados a dicha tarea ya pudieron percibirse de fogonazos extraños (como el flash de una cámara fotográfica), herramientas cambiadas de sitio e incluso psicofonías recogidas en el teléfono móvil de uno de ellos.
Esta última tanda de fotografías, correspondientes al interior del castillo, son por cortesía de www.castillodesantiago.com.
En otra ocasión, y en horario de comidas, los comensales y el personal del restaurante oyeron un desgarrador grito de mujer que se produjo a la vez que se apagaban todas las luces del recinto. Se han observado sombras en lugares donde no había nadie y una sensación de ser observados que ha llegado a provocar que algunos de los empleados pidiera la cuenta y se marchara para no volver más. Es el caso, por ejemplo, de la señora encargada de la limpieza, que se encontraba, al abrir el recinto por la mañana, que las velas se encontraban encendidas, e igualmente, oía gritos y sentía incluso que le tiraban del pelo cuando sabía positivamente que no había nadie más en el edificio. 
Supuesta fotografía de fantasma captada por uno de los operarios que trabajaban en la rehabilitación del castillo.
También es común la visión de la arquetípica “dama de blanco”, que algunos asocian con doña Leonor de Mendoza, esposa de don Enrique Pérez de Guzmán.
Al parecer, los lugares en los que se concentraban la mayoría de estos fenómenos eran la larga habitación situada sobre el restaurante (lugar usado como cárcel para los presos republicanos) y un rincón en particular de la planta baja. Desgraciadamente, el día de nuestra visita no pudimos acceder a él por encontrarse en obras, aunque aquí dejamos testimonio gráfico del mismo, recogido de la página web del castillo.

 
Las personas con movilidad reducida pueden visitar todo el conjunto excepto, como es obvio, la Torre del Homenaje.