Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

domingo, 2 de marzo de 2014

Carmona. Iglesia Prioral de Nuestra Señora de la Asunción, -IV y final. Capilla de los Apóstoles y Museo de Arte Sacro.


Saliendo de nuevo al Patio de los Naranjos veremos enfrente nuestro, a la derecha de la portada de entrada, un vano que nos permite acceder a la Capilla de los Apóstoles. Construida en el siglo XV, es de sección cuadrada, rematada con una bóveda octogonal, redecorada en época barroca.
La puerta que se intuye a la izquierda es la de la capilla de los Apóstoles, y la de enfrente, la de acceso al Museo de Arte Sacro.
En el muro derecho preside la capilla el retablo de la Santa Cena, cuyo relieve preside el primer cuerpo, acompañado por imágenes de bulto redondo de San Antonio de Padua y San José. El segundo cuerpo está formado por tres pinturas sobre tabla que nos muestran a San Francisco de Asís, Los Siete Dolores de Nuestra Señora y de nuevo San Antonio de Padua.
Retablo de la Santa Cena.
Primer cuerpo del retablo.
San José.

La Sagrada Cena.
San Antonio de Padua.
Segundo cuerpo.
Repartidos por la estancia encontramos en las paredes nueve lienzos que representan imágenes de la Virgen, escenas de de la vida de Cristo y diversos santos, todas las pinturas del siglo XVIII.
Otros objetos de la capilla.
En el centro se sitúa la Custodia renacentista labrada por Francisco de Alfaro, así como una gran vitrina que ocupa todo el muro izquierdo, en la que se exponen una gran cantidad de objetos litúrgicos que nos acercan a la tradición andaluza en el arte de la orfebrería.
La gran Custodia, que sale en la procesión del Corpus de aquella ciudad, fue realizada por Francisco de Alfaro, como hemos comentado, entre 1.579 y 1.584, en plata, y mide 180 cm de altura. Es una obra en forma de templete, cuya ejecución está perfectamente documentada. “Se trata de una pieza manierista de primer orden: de hecho, las figuras son puramente miguelangelescas” (Antonio García Baeza).
Francisco de Alfaro, uno de los artistas más grandes en la historia de la orfebrería sevillana, manifiesta en esta custodia un programa iconográfico, relacionado con la Eucaristía; en la primera planta se presenta el anuncio de este misterio, en la segunda la entrega del Cuerpo de Cristo, y en la tercera la resurrección de la carne. Este programa iconográfico fue cambiado, al pasar el Santísimo de la segunda a la primera planta de la custodia, en el siglo XVIII, y colocarlo en un ostensorio, con un viril de oro y piedras preciosas.

Todo en esta Custodia de asiento es admirable: la composición grandiosa en forma de templete, las figuras que acompañan y explican el Misterio de la Eucaristía, el modo de labrar la plata y otros muchos detalles. Es una exaltación de la fe del siglo XVI, en que la Eucaristía era el centro de la vida cristiana, y así se manifestaba en el arte.
Custodia de Francisco de Alfaro.
Vitrina con gran cantidad de objetos litúrgicos, en su mayoría de plata.
Bóveda mudéjar de la capilla, con pinturas barrocas posteriores.
Saliendo de la capilla, a nuestra izquierda, podemos observar una escalera. Es la que nos conducirá al Museo, compuesto de varias salas en las que contemplaremos una serie de objetos pertenecientes al templo.
Aquí quiero hacer una advertencia: está prohibido el uso de cámaras fotográficas o de vídeo en el interior del museo. De nuevo algo poco comprensible, ya que en el resto de las estancias de la iglesia no existe limitación alguna (salvo el uso de flash, como es lógico). Como he expuesto en otras ocasiones mi opinión sobre la prohibición de realizar fotos en lugares en los que se cobra una entrada, no diré nada más para no repetirme, salvo expresar mi desacuerdo con tan desafortunada decisión.
En el museo se muestran lienzos, 150 piezas de orfebrería entre los siglos XIV a XIX, y objetos varios (la espada de San Ignacio de Loyola o el Fuero original entregado por Fernando III a la ciudad), destacando un Crucificado gótico y un Apostolado de Zurbarán.
Muestro tan solo tres fotografías que hice “de estrangis” (y que así me han salido).
Apostolado de Zurbarán.
Espada de San Ignacio de Loyola.
Crucificado gótico.
Ahora sí que hemos terminado el recorrido en su totalidad. Una gran iglesia en la que hay mucho que ver.
Horario de visitas:
Lunes a sábados, de 9,00 a 14,00 y de 17,00 a 19,00 horas.
Precios: 3 €. Grupos (+ de 25 pax), 1,80 €.


No existe dificultad para la visita de personas con movilidad reducida.