Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

miércoles, 29 de octubre de 2014

La Casa de la Ciencia. Pabellón de Perú.

El Pabellón de Perú es uno de los construidos con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1.929 en la ciudad de Sevilla. Tras la misma se destinó a diversos usos, estando en la actualidad compartido por el Consulado de Perú, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas y La Casa de la Ciencia, aunque la propiedad corresponde al Ayuntamiento de la ciudad.
Fachada principal de la Casa de la Ciencia, en la avenida de Chile.

En esta entrada trataremos de las instalaciones de esta última, que ocupan la mayor parte del edificio, aprovechando para su visita la ampliación de su horario con motivo de la III Noche En Blanco.
En esta vista lateral-trasera se aprecia el ático del tercer piso y el acceso al Consulado de Perú .
Las esquinas están ocupadas por unas originales ventanas-garitas.
El pabellón fue diseñado por un arquitecto español, de Lucena (Córdoba), llamado Manuel Piqueras Cotolí, quien desarrolló casi toda su carrera profesional en tierras peruanas, en las que gozó de gran prestigio.
Una de las bonitas balconadas de madera,
cuyas celosías fueron restauradas tras realizar esta fotografía.
Fachada trasera del Pabellón de Perú.
Sobre una alta grada trazó tres plantas más un ático en una esquina, usándose ladrillo visto combinado con piedra labrada en las partes nobles. Muy llamativa es la presencia de “balcones de palo”, es decir, amplias balconeras cerradas realizadas en madera tallada, cerradas con celosías, más típicas de tierras castellanas que andaluzas.
Fotografía reciente de la portada principal (3 de octubre).
La gigantesca mariposa del exterior nos anuncia la
exposición de invertebrados andaluces que se muestra en la planta alta.
La gran portada, realizada íntegramente en piedra, combina una traza barroca con detalles indigenistas. Sobre el vano principal, de forma rectangular, se abre un balcón con baranda de piedra, rematando el conjunto un frontón compuesto, adornado todo el conjunto con gran cantidad de adornos, cenefas y escudos.
Fotografías nocturnas del edificio.
El Museo Casa de la Ciencia cuenta con la colaboración de la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Sevilla. Asimismo, ha firmado convenios de colaboración con diferentes asociaciones y fundaciones científicas y medioambientales como la Sociedad Española de Ornitología (SEO/BirdLife), Greenpeace, la Asociación Micológica Hispalense “Muscaria”, la Federación de Asociaciones de Astronomía “Cielo de Comellas”, la Fundación Descubre y la Fundación Migres.
Una vez pasada la puerta de entrada, en el vestíbulo, nos recibe la mascota de la institución, Marino. Se trata de  una maqueta de ballena yubarta, especie que puede alcanzar hasta dieciséis metros de longitud y que se alimenta de camarones, gambas y pequeños peces.
En el vestíbulo encontramos a Marino, mascota de la muestra La Mar de Cetáceos.
Continuamos adelante para llegar al patio central, que se sitúa a una cota más baja que las cuatro galerías que lo rodean. Está delimitado por pilares de sección cuadrada y esquinas con ángulos rectos invertidos, rematados por capiteles con abundantes adornos vegetales de estilo nativo. Las basas, cuadradas y lisas, tienen a sus lados representaciones en piedra de animales típicos de la región, en tanto que los fustes son cajeados.
Diferentes vistas del patio central.
Las galerías se cubren mediante artesonados decorados con casetones labrados. En el patio se instaló en los años 60 del siglo pasado una cubierta de vidrio para evitar que las inclemencias meteorológicas dañaran el interior.
En las tres fotografías anteriores podemos apreciar los animales en piedra que adornan las basas de las columnas.
Una de las galerías del patio.
Cubierta de madera con casetones labrados de las galerías.
Nos situamos ante la escalera, situada en el lado opuesto al vestíbulo. Al fondo del rellano veremos una hornacina con la estatua en bronce de lo que parece un dios indígena, parte hombre, parte mujer. En los lados, sendas figuras de un nativo y un conquistador.
Vista de la escalera de comunicación entre el patio y la planta alta.
Moderna representación de un dios indígena (supongo).
Se pueden apreciar los rasgos faciales masculinos y pechos femeninos.
Imagen de nativo.
Imagen de conquistador.
La planta alta, vista desde el rellano de la escalera.
Las vigas de la cubierta de la escalera están adornadas con pinturas.
Ya en la planta alta, vemos que está dedicada los animales invertebrados que podemos encontrar en territorio andaluz.
Uno de los varios insectos realizados en hojalata y de gran tamaño que adornan la planta superior.

Son numerosísimas las especies (muchas más de las que aparecen en las fotos) de insectos y moluscos exhibidas en esta planta.
Vista del patio desde arriba.
Regresamos a la escalera y, tras bajarla, a nuestra derecha, un nuevo conjunto de peldaños, iluminados en tonos azules, nos llevan hasta la planta sótano, en la que se exponen piezas y carteles explicativos del pasado más antiguo de Andalucía.
Vista esta zona, volvemos al patio central y, junto a la salida, se sitúa una sala  con la exposición conocida como La Mar de Cetáceos, en la que podemos admirar reproducciones y esqueletos de estos mamíferos marinos que pueblan el litoral andaluz. Se trata de una muestra que pide a gritos su ubicación en un lugar más amplio.
Nos quedaría por ver lo más interesante del edificio, que no es otra cosa que el Planetario, no operativo durante la Noche en Blanco y sometido a un estricto horario y control de aforo que hacen difícil visitarlo.
Termina aquí nuestro paseo por La Casa de la Ciencia.


Edificio adaptado a personas con movilidad reducida.