Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

jueves, 21 de mayo de 2015

Utrera. Iglesia Parroquial de Santiago, el Mayor, -II. Nave del Evangelio.

Una vez accedemos al interior del templo, comprobamos que la traza es rectangular, típica de salón, y de gran tamaño. La altura de sus tres naves es también notable, presentando los habituales elementos góticos: pilares con nervios, sobre los que se que se sitúan los arcos ojivales en los que se apoyan las bóvedas de crucería. Por cierto, que tanto la forma como las proporciones del conjunto recuerdan enormemente, aunque a menor escala, las de la Catedral de la capital.
Vista general del templo desde los pies.


Nave del Evangelio.
Nave de la Epístola.
Bóvedas góticas de crucería.
La bóveda del crucero es semiesférica, con tambor dotado de ventanas y linterna. Se apoya sobre pechinas que descansan sobre los cuatro arcos torales que delimitan el espacio. Fue ejecutada por Lorenzo de Oviedo en 1.596.
Bóveda del crucero.
Bóvedas, pilares y vidrieras.
Uno de los gruesos pilares de la iglesia.
Las pilas para el agua bendita proceden de mares tropicales.
Estación del Vía Crucis.
Si nos situamos de espaldas a la Puerta del Perdón tendremos a nuestra izquierda los pies de la nave del Evangelio, lugar por el que comenzaremos la visita.
Nave del Evangelio vista desde los pies.
La primera parada es la Capilla Bautismal, que de oscura que estaba no se veía apenas su interior.
Capilla Bautismal.
A su lado se sitúan formando ángulo recto los altares de Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo y Nuestra Señora de las Lágrimas.
Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo y Nuestra Señora de las Lágrimas.
La talla de Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo es obra moderna de José Paz Vélez, de 1.958. Sustituyó a la primitiva imagen, de autor anónimo, que pasó a la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo, en el Coronil y, posteriormente hasta la actualidad, al convento de las Reverendas Madres Carmelitas de Utrera.
Altar de Nuestro Padre Jesús Redentor Cautivo.
La imagen actual de Nuestra Señora de las Lágrimas se debe al imaginero sevillano Luis Álvarez Duarte, en 1.973. Sustituyó una talla anterior, de  José Paz Vélez, de 1.958 que, a su vez, reemplazó a la Dolorosa primitiva, Nuestra Señora de los Dolores, que se venera hoy día a los pies del Santísimo Cristo de Santiago.
Altar de Nuestra Señora de las Lágrimas.
La Capilla de San Antonio de Padua es nuestra siguiente parada. Constituye la Capilla Sacramental del templo. El retablo que la preside es de 1.760, de estilo barroco tardío, ya con detalles rococó, ensamblado por Manuel García de Santiago. En él vemos la imagen del santo titular y los bustos de de San Sebastián y San Roque, la Virgen de la Merced, y una escultura del Triunfo del Corazón de Jesús. Cierra esta capilla una magnífica reja bellamente decorada.
Capilla de San Antonio de Padua.
Retablo de San Antonio.
Ático y bóveda de la Capilla de San Antonio.
Puerta de la Epístola, vista desde la Capilla de San Antonio.
La siguiente parada corresponde a la Capilla de la Virgen del Rosario, imagen del siglo XVII acompañada de tallas que representan a Santo Domingo de Guzmán, San Agustín, San Francisco de Asís y Santa Clara.
Capilla de la Virgen del Rosario.
Retablo de la Virgen del Rosario.
Virgen del Rosario. Siglo XVII.
Cabecera de la nave del Evangelio desde la nave central.
La Capilla de los Mártires, conocida popularmente como de los Gitanos, ocupa el último lugar en el muro del Evangelio. Vemos en su interior una talla de gran mérito de Andrés de Ocampo, el Cristo de la Buena Muerte, del siglo XVII, restaurado en 2.002 por el profesor Miñarro. Está escoltado por Nuestra Señora de la Esperanza, obra moderna de 1.971, salida de la gubia de Luis Álvarez Duarte, y por el beato Ceferino Giménez, el Pelé, el primer beato gitano de la iglesia Católica. Sobre la entrada de la capilla podemos observar una pintura de, como suele ser habitual, un gigantesco San Cristóbal.
Capilla de los Mártires o de los Gitanos.
Cristo de la Buena Muerte. Andrés de Ocampo, siglo XVII.
Detalle.
Ceferino Giménez Malla, el Pelé, primer beato gitano.
Nuestra Señora de la Esperanza.
Detalle.
En la cabecera de la nave está colocado el retablo de la Virgen del Socorro, de estilo neogótico, gemelo del que se sitúa en el mismo lugar de la nave de la Epístola, que visitaremos más adelante. La Virgen se acomoda en el centro, estando acompañada por la Virgen de Fátima ante ella, San Fernando a su derecha y San Agustín en el lado contrario. Una pequeña talla del Niño Jesús de estilo montañesino ocupa el tabernáculo.
Retablo de la Virgen del Socorro.
Virgen del Socorro y Virgen de Fátima.
San Fernando.
Niño Jesús.
San Agustín.
Imposible el acceso a este templo para personas con movilidad reducida, debido a la existencia de gradas exteriores con numerosos peldaños y ausencia de rampas.