Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

martes, 9 de junio de 2015

Utrera. Castillo y fortificaciones del término municipal.

Construido por el Consejo de Sevilla sobre los restos de una antigua torre árabe, aparece citado por primera vez en 1.246 por Alfonso X, el Sabio. En 1.368 fue destruido por el rey de Granada, Abu Abd Allah Muhammad Ibn Yusuf, Mohamed V, aprovechando que la guerra fratricida entre Pedro I y Enrique de Trastámara había dejado desguarnecida la zona. 
El castillo de Utrera y la iglesia de Santiago, vistos desde la Corredera.

Se reconstruyó a finales del siglo XIV, formando parte de la llamada Banda Morisca, constituida por un conjunto de castillos y torres-vigía, frontera defensiva con el Reino de Granada. Formaban parte de ella las fortificaciones de Arcos, Castellar, Chiclana, Conil, Jerez, Jimena y Vejer (todas en la provincia de Cádiz, Cortes de la Frontera (Málaga), Aguilar de la Frontera (Córdoba) y Morón de la Frontera (Sevilla), además de numerosas torres (Torre del Águila, Bollo, Troya, Lopera, Ventosilla, Alcantarilla y Alocaz son algunas de las más cercanas a Utrera).
Torres Alocaz. Cortesía de www.celtiberia.com.
Torre del Águila. Cortesía de J. Aranda. www.monumentalnet.org.
Torre de Lopera. Cortesía de J. Aranda. www.monumentalnet.org.
Torre urbana.
Castillo de Alcantarilla, también conocido como castillo de Diego Corrientes, por haber sido el refugio del famoso bandolero.
Puente romano de Alcantarilla, situado junto al castillo.
Desde la conquista de Granada por los Reyes Católicos el castillo de Utrera pierde su carácter defensivo y es abandonado, entrando en una ruina progresiva. Hubo un intento de reconstrucción en 1.915, que no cuajó, siendo recuperado poco a poco por parte de las autoridades municipales a partir de 1.981. Se inauguró parcialmente el 30 de julio de 1.986, aunque todavía queda mucho por hacer, no estando accesible la Torre del Homenaje el día que tomé las fotografías, no sé si por falta de restauración o más bien de presupuesto para colocar una persona al cargo del conjunto.

El castillo de Utrera se encuentra situado en un cerro natural, rodeado por lienzos de muralla con sus correspondientes torres defensivas en los ángulos y en las zonas intermedias. Existía un círculo interior, más antiguo, anterior al siglo XIV, ampliado desde entonces hasta alcanzar una extensión de dieciocho hectáreas, protegidas el castillo y 38 torreones, con cuatro puertas de acceso: Puerta de Sevilla (norte), Puerta de Jerez (oeste), Puerta de San Juan (este) y, la única que se conserva, la Puerta de la Villa, al sur de la ciudad.
Acceso al castillo, en la calle Ponce de León.
Para comenzar la visita podemos situarnos en la calle Ruiz Gijón, que subiremos, dejando a nuestra izquierda tanto la iglesia de Santiago el Mayor como el convento de las Madres Carmelitas, siguiendo la calle Ponce de León una veintena de metros, encontrando la entrada al castillo a nuestra derecha. Dicho acceso comienza en una pequeña cuesta con unos pequeños jardines situados en terrazas descendentes, que nos lleva a una explanada situada ante la puerta de la fortificación. En ella se sitúa, curiosamente, un establecimiento comercial, concretamente un asador, y algunos elementos de adorno, entre los que destaca una bonita fuente realizada en piedra, ladrillos y azulejos.
Jardín exterior.
Otra vista de los jardines.
Desde la plaza exterior podemos ver la iglesia de Santiago.
La Torre del Homenaje, vista desde la plaza exterior.
Entrada al Patio de Armas.
Otras vistas de la entrada al Patio de Armas.
La entrada, vista desde dentro.
Entramos ya en el recinto fortificado y comprobamos que el interior está distribuido, adaptándose al terreno, en varias terrazas, en la más alta de las cuales, justo al lado del portón, se sitúa la Torre del Homenaje. Se trata de una maciza construcción, de planta cuadrada, con dos cuerpos interiores abovedados y una terraza cuyas almenas fueron desmochadas en tiempos de los Reyes Católicos. Destacan las ventanas, una en cada cara, dotadas de matacanes en distinto grado de conservación.
Aquí vemos la Torre del Homenaje desde el interior de la fortificación.
Cada cara de la torre presenta una ventana, en las que se observan restos de matacanes.
Detalles del patio.
El conjunto se ve que está muy cuidado y limpio (excepto en una construcción aneja a la torre, cuya zona subterránea se puede observar que ha sido tomada por los vándalos (y no me refiero a los germánicos del siglo V sino a los “ninis” del siglo XXI).
Construcción aneja a la Torre del Homenaje.
Desde el día que tomé las fotografías que aquí se ven he podido leer en prensa que se ha llevado a cabo otra actuación sobre el conjunto, con lo cual queda pendiente una nueva visita de actualización.


No hay obstáculo para las personas con movilidad reducida salvo, como es lógico, la subida a la torre cuando se pueda realizar.