Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

viernes, 22 de abril de 2016

Palacio de las Dueñas, -III. Patio Principal y Salón de la Gitana.

En la anterior entrada nos quedamos ante la entrada al Patio Principal, viniendo desde el Patio de los Limoneros. Retomamos ahora el recorrido.
Entrada al Patio Principal desde el Patio de los Limoneros.
El Patio Principal posee cuatro grandes accesos, prácticamente idénticos: Patio de los Limoneros (que acabamos de cruzar), Salón de Gitana, Antecapilla y Apeadero, además de otra entrada menor al Patio del Aceite.
Patio Principal.
Fuente central.
El piso superior solo dispone de dos alas, adivinándose en una de las otras dos la existencia de una azotea, en tanto que la cuarta corresponde al muro de separación con el Patio de los Limoneros. Sus arcos están rebajados, también dispuestos sobre columnas de mármol, unidas por una balaustrada corrida de estilo gótico, el mismo que tienen los remates de los muros. La azotea se protege mediante un pretil sencillo, sobre el que han colocado numerosas macetas de alegres colores.
Galerías del piso superior.
Las cuatro galerías inferiores están delimitadas por arcos de medio punto sostenidos por columnas de mármol blanco; sobre estas se apoyan pequeñas pilastras que soportan una cenefa de yeserías que adorna todo el perímetro. Las cubiertas de estas galerías son de vigas rectas con espacios intermedios decorados con azulejos. En nuestro recorrido podremos ver otros tipos de alfarjes.
Lado izquierdo de la galería.
Lado derecho de la galería.
Los pasillos de las galerías están adornados por objetos de toda clase: elementos arqueológicos, cuadros, bronces, tapices flamencos, macetones de cerámica… Comenzamos el recorrido por nuestra derecha, en el sentido contrario de las agujas del reloj. Antes de finalizar este muro veremos la Escalera Principal, que nos llevaría al piso superior, no visitable. Su elemento más destacado es el artesonado mudéjar  a tres aguas que la cubre, con tirantes y decorado con pinturas y piñas de mocárabes.
Brocal de pozo con caracteres cúficos.
Detalle.
Vista del Patio de los Limoneros desde el Patio Principal.
Escudos nobiliarios en las bases de los arcos.
León ibérico.
Arranque de la escalera principal.
Escalera principal.

Artesonado mudéjar de la escalera.
He aquí la galería que acabamos de recorrer.

En el siguiente pasillo está situada la puerta del Salón de la Gitana. Recibe su nombre del la escultura de bronce que representa a “La Pinrelitos”, famosa bailaora gitana de principios del siglo XX, realizada por Mariano Benlliure en 1.909, y que fue la primera de una serie de obras similares (concluyó con la dedicada a Pastora Imperio), en las que el maestro trató uno de sus temas favoritos: el movimiento.
Entrada al Salón de la Gitana, vista desde el interior.
Decoración de yeserías en el arco de entrada.
"La Pinrelitos", escultura en bronce de Mariano Benlliure que da nombre a la sala.
La sala es rectangular, de grandes dimensiones, como corresponde a su uso más habitual de salón de baile. En el lado derecho se cierra con una triple arcada de medio punto, sostenida por blancas columnas de mármol y cerrada al exterior (la zona de la alberca) mediante una cancela modernista acristalada. Ante ella vemos una mesa estilo Imperio con multitud de objetos (esta circunstancia se repetirá en prácticamente todas las superficies horizontales del palacio): jarrones, figuras de bronce y porcelana, cerámicas… Está escoltada por sendos bustos de bronce situados sobre columnas de mármol y, ante ella, se sitúan sillones tapizados de brocado.
Lado derecho del Salón de la Gitana.
El alfarje de esta sala, original como los del resto de la casa, está decorado con pinturas polícromas que representan escudos nobiliarios, hojas de acanto y otros motivos vegetales. Circunda toda la parte alta de los muros una ancha cenefa de yeserías adornadas con atauriques.
La cubierta de la sala es la original.
Las paredes de toda la sala están cubiertas por grandes tapices de seda con escenas bíblicas o mitológicas bordadas, así como numerosos óleos y, aquí y allá, aparecen distribuidos estratégicamente una serie de braseros de delicada manufactura.
En el centro del muro frontal, tras la gitana, veremos una bonita puerta de madera exquisitamente decorada con labores de taracea y, sobre ella, una magnífica Epifanía firmada por Luca Giordano; quizá la mejor obra pictórica que se expone al público.
Magnífica Epifanía, de Luca Giordano.
El resto de la sala está ocupado por una heterogénea colección de objetos: mesas, aparadores, bargueños, más cuadros, más tapices, sillas y sillones, jarrones de todo tipo, espejos y figuras de todos los tipos y tamaños. Predomina el estilo rococó.

De aquí pasamos al Salón Cuadrado, pues tal forma tiene. Su contenido es similar al del Salón de la Gitana en cuanto a tipo y disposición. Las pinturas son ya del siglo XIX, excepto un anónimo español del XVII que representa a doña Inés de Guzmán, condesa de Montijo.
El Salón de la Gitana, visto desde el Salón Cuadrado.
Bargueño de caoba con incrustaciones de marfil.
Soldados en una barca: el paso de Tessino. J. Hersen, 1.864.
Doña Inés de Guzmán, condesa de Montijo.
Anónimo español, siglo XVII.
Faenas en la playa, Duval L. C. Siglo XIX.
Un nuevo arco de medio punto, decorado de forma similar a los anteriores, nos devuelve al Patio Central.
Salida del Salón Cuadrado al Patio Principal.
Detalle de las yeserías.
Salida del Salón Cuadrado, vista desde el Patio Principal.
Nueva vista del Patio Principal.