Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad.

Historia, leyendas y curiosidades de nuestra ciudad y sus alrededores

sábado, 25 de marzo de 2017

Visitando la Catedral, -XX. El Antecabildo, el Patio del Cabildo y la Sala de Columnas.

Saliendo de la Sala Capitular y girando a la izquierda, podemos seguir el pasillo curvo hasta llegar al Antecabildo. Ya en la sala, veremos a nuestra derecha otras dos puertas que comunican, a través del Vestíbulo, con la Capilla del Mariscal ya visitada. Es interesante asomarse a él, pues fue realizado por Hernán Ruiz II, aunque no son suyos los cuatro relieves que decoran el estrecho espacio: a la izquierda Salomón y El Salvador y, a la derecha, El rey David y La Virgen
El rey Salomón.
Ventana de comunicación del pasillo con el Antecabildo.
El rey David.
Una vez en el interior, sobre la ventana central aparece la inscripción Pax Vobis (la paz sea con vosotros) encima de un arco en cuyo tímpano vemos un tondo con la leyenda:" BEATVS VIR QVI NON ABIIT IN CONSILIO IMPIORVM TE IN VIA PECCATORVM NON SETIT, que viene a decir:"Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos ni va por la senda de los descarriados". Extraída del Libro de los Salmos, se trata de un consejo para advertir a los canónigos del peligro de seguir a  aquellos que se apartan del camino del Señor.
Muro norte.
San Lucas.
Relieve sobre la ventana.
San Marcos.
Afortunadamente, se ha abandonado el uso del Antecabildo como espacio expositivo. Hasta hace pocos años, dos largas vidrieras se situaban sobre los bancos corridos laterales y otra más, de gran tamaño, estaba colocada en el centro de la sala. Aunque los objetos mostrados eran interesantes (sobre todo libros de rezos y de coro y capas pluviales, según he leído), no permitían contemplar la sala tal como se concibió: a la romana, con los mencionados bancos corridos en los que los capitulares pudieran descansar antes, durante y después de los cabildos y tomar el fresco en verano.
Antigua distribución del Antecabildo.
Del Antecabildo se sabe que fue iniciado en su traza arquitectónica por Hernán Ruiz II hacia 1.560 y que fue concluido por Asensio de Maeda hacia 1.582, configurándose finalmente un recinto rectangular cubierto con bóveda de casetones. El programa iconográfico de este recinto está destinado, al igual que hemos visto en la Sala Capitular, a exaltar las virtudes que habrían de tener los eclesiásticos que se ocupaban de la economía del templo.
Bóveda de casetones de la sala.
Muro oeste.
Muro este.
La decoración escultórica de esta sala se atribuye con fundamento a Diego de Pesquera entre 1.575 y 1.580. La solería es obra de Manuel Núñez, en 1.786.

En el lado derecho hay representaciones de La Justicia, Prudencia, Fortaleza, Providencia, entre las cuales aparecen relieves de Moisés conduciendo al pueblo de Israel, El castigo de Amón, Moisés obrando prodigios ante el Faraón, La ramera apocalíptica sobre la hidra y La torre de Babel.
La Justicia.
La Prudencia.
La Fortaleza.
La Providencia.
El paso del mar Rojo.
La condena de Amán.
Moisés haciendo prodigios ante el faraón.
La ramera apocalíptica sobre la hidra.
La Torre de Babel.
El muro izquierdo nos muestra La Piedad, La Templanza, La Esperanza, La Caridad y relieves con La Venida del Espíritu Santo, La sabiduría con las ciencias y las artes, Jesús entre los doctores, Los Vicios con la Ira y La Justicia expulsando a los Vicios. 
La Piedad.
La Templanza.
La Esperanza.
La Caridad.
La Venida del Espíritu Santo.
La Sabiduría servida por las Ciencias y las Artes.
Jesús entre los doctores.
Los vicios acechando a la Virtud.
La Justicia expulsando a los Vicios.
"Tanto la ira feroz y precipitada como la calumnia excitan el oído del juez alocado, al que arrastra de una parte la mala consejera del placer, de otra el furor; por el contrario la virtud, aunque prisionera, sin temor se impone por sus méritos honestos y por su conciencia mental sobre la rectitud".
"El niño omnipotente legisla en medio del senado y admiran los ancianos sus grandes sentencias. La sencillez, el candor, el consejo de ánimo y la virtud verdadera se complacen en asistir a las asambleas sagradas".
"La Sabiduría convoca en sus templos a las Buenas Artes, para que sirvan dóciles a su augusta señora; sirva la ciencia terrena a Cristo creador y se incline sobria ante los consejos eternos".
"Como había sido la concordia en la asamblea de los Apóstoles, así debe ser en la Santa Iglesia. Aunque suenen voces excitadas en diversas lenguas, un sólo espíritu está presente en todas, un solo amor".
"El propio Dios destruyó el poder de la alocada Babilonia, así como su arrogante construcción. Es necesario que los consejos impíos carezcan de éxito. No puede haber paz en los propósitos criminales".
"He aquí la meretriz, vedla con su  seno purpúreo como propina su cáliz del error a los dementes; pero el grupo sobrio, que mantiene la verdad y la realidad y no se deja engañar con la falsa apariencia, evita ese vino impuro".
"No hay consejo, vana es la sabiduría contra el mandato de Dios, el cual vuelve locos los corazones de los magos, derrotando las artes de Egipto, y destruye las riquezas del faraón y al pueblo rebelde".
"Aprehended la justicia, puesto que la ira de Dios vengador dirige sus dardos contra los que la profanan; el mismo Amán, mal aconsejado, cayó por su propio error y la cruz que levantó para otro la tuvo él que soportar".
En los muros frontales aparecen representaciones de Los Cuatro Evangelistas, La entrada de los animales en el Arca de Noé y El sacrificio de Noé después del diluvio.
Muro del vestíbulo.
Sobre la ventana: “En paz en esto mismo”. Izquierda “"Por aquí se entra a donde los padres, unidos por el pacto de la amistad, suelen expresar los sagrados oráculos, he aquí que las puertas del senado llevan los documentos de la paz que deben de mantener en sus ánimos y que expresan los símbolos esculpidos". Derecha: "Esta vía muestra al sublime y sacro senado que los sagrados próceres suelen mantener lo recto, para que ejerzan frecuentemente los piadosos derechos de la paz y expresen lo que es justo, como en el mismo vestíbulo aparece la simbología de la paz".
Muro del patio.
San Juan.
Muro del Patio. Arriba: “La Paz esté con vosotros”. Izquierda: "UNA SOLA ARCA REÚNE A LAS ENFRENTADAS ESPECIES DE ANIMALES". Centro: Arca de Noé. Derecha: "DE IGUAL MODO LA IGLESIA PIADOSA UNE A SUS DISTINTOS DISCÍPULOS"
San Mateo.
Las dos puertas que se sitúan en el muro sur del Antecabildo nos llevan hasta el Patio del Cabildo. Se trata de un pequeño patio interior que comunica el Antecabildo con la Sacristía Mayor y, a través de la Sala de las Columnas, con la Sala Capitular. Fue diseñado por Hernán Ruiz II en 1.562. Es de planta cuadrada, con los cuatro muros que lo delimitan diferentes entre sí. Los dinteles, tímpanos y remates que adornan tanto puertas como ventanas están realizados en piedra tallada con incrustaciones de pizarra que favorecen el contraste entre ambos tonos.
Patio del Cabildo.
Lápida situada en el muro del patio.
Todo el suelo es de losas de barro, con olambrillas de cerámica vidriada lisa. En el centro presenta una fuente de alabastro con pequeños grifos tallados en bronce. El agua y el toldo practicable que cubre el patio le hace ser un lugar adecuado para que los canónigos tomen el fresco en verano.
En el centro del muro izquierdo (según entramos desde el Antecabildo) se abre un vano rectangular que nos conduce a otra sala de extraño diseño. Es la Sala de Columnas, proyectada también por Hernán Ruiz II como dependencia auxiliar del Patio del Cabildo. 
Puerta de acceso a la Sala de Columnas.
Su singularidad radica en que, en este espacio, el arquitecto introdujo dos serlianas paralelas (combinación de un arco curvo central con vanos rectangulares a los lados) con columnas de apoyo de orden toscano. Las obras expuestas están relacionadas con varios miembros de la familia Mendoza vinculados a la Catedral de Sevilla, cuyo linaje tuvo gran importancia histórica y cultural en la época de los Reyes Católicos.
Lamentablemente (aunque comprendo que necesario), una mampara de metacrilato impide la visión nítida, ya que sobre ella se refleja la claridad que entra por la puerta.
Sala de Columnas.
Sala de Columnas.
Sala de Columnas.

La puerta situada junto a la entrada de la Sala de Columnas conduce a una letrina y al comienzo de la escalera de caracol que alcanza la planta superior. En ella se sitúa la Sala de Trazas, tampoco visitable, en la que se ubicaba el taller del maestro mayor o sus ayudantes durante las obras en este lado del templo. Posteriormente fue usada como oficina y, hoy día, ha recuperado su función original, pues sirve de estudio al actual maestro mayor del Cabildo, Alfonso Jiménez.

Recorrido el patio, nos dirigimos a la puerta opuesta a la Sala de Columnas que nos permite acceder, tras recorrer un pequeño pasillo a una de las salas más monumentales de la Catedral y obra cumbre de Hernán Ruiz, el Joven, la Sacristía Mayor.
Puerta de entrada a la Sacristía Mayor.